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Jul
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”Quería aún hablarme de Dios,
pero me adelanté hacia él y traté de explicarle por última vez que me quedaba poco tiempo. No quería perderlo con Dios. Ensayó cambiar de tema preguntándome por qué le llamaba “señor” y no “padre”. Esto me irritó y le contesté que no era mi padre: qué él estaba con los otros”.
L’Étranger, Albert Camus